“Esto lo dije hace tiempo, es un asunto que compete a las mayores. Si quieren hacer un cambio, lo pueden hacer”, afirmó Sheffield antes de un juego en Texas.“Cuando ven a un rostro negro en la televisión y se ponen a hablar, lo hacen en inglés. Eso fue lo que dije. No fue una crítica a ellos o a nada. Digo las cosas como son”, manifestó.
La pasada temporada, apenas el 8.4% de los peloteros en las nóminas de los equipos eran negros, el nivel más bajo en al menos dos décadas, según el infomre del Instituto para la Diversidad y Etica en el Deporte de la Universidad Central de Florida. El informe indica que el 29.4% de los peloteros en la pasada temporada eran de origen latino.
Los comentarios de Sheffield fueron similares a los formulados a la revista.
“Lo que dije es que se verán más rostros negros, pero no hablarán inglés. Es cuestión de decirles (a los latinos) qué hacer, poder controlarlos”, dijo a la revista. “De dónde yo vengo, no nos pueden controlar”.
Al ahondar en su comentario sobre control, Sheffield dijo que “ellos tienen más que perder que nosotros. Se les pueden mandar de vuelta a la isla. A nosotros no. Ya estamos aquí”.
“Hay varios factores de por medio. No estoy diciendo que se les puede decir qué deben hacer y será cosa de ’sí’ o ’no’. Sólo me refiero a un punto de vista más global”, resaltó.
Sheffield, sobrino del retirado pitcher Dwight Gooden, dijo que la vasta cantidad de jugadores latinos constituye un “gran logro”.
Pero criticó a las Grandes Ligas por poner más empeño en reclutar jugadores fuera de Estados Unidos.
Sheffield expresó su deseo de que las mayores se esfuercen más para que otras minorías étnicas en Estados Unidos se interesen por el béisbol.